Fisioterapia como cajón de sastre

Todos los fisioterapeutas, de diferentes ámbitos, alguna vez hemos sentido como un paciente ha llegado a nuestra  consulta en una derivación del estilo de «mal no te va a hacer«. A mí personalmente me resulta injusta este tipo de afirmación, independientemente de que finalmente se le pueda sacar partido a esa situación para que revierta en una recuperación para el paciente, o en exprimir al máximo su funcionalidad, por ejemplo.

Lo que me resulta injusto es que algunos profesionales deriven a fisioterapia cuando ya no saben que hacer, en lugar de hacerlo pensando en aprovechar al máximo el potencial de la misma para el paciente. Es un caso claro de desaprovechamiento de la disciplina, por desconocimiento o desgana, o por las razones que pudieran ocurrir (no quiero ser malpensado).

¿Mal no te va a hacer…?

Por otra parte, hablando de los fisioterapeutas, por nuestra parte es honesto saber cuando la fisioterapia es la principal arma para conseguir los objetivos, y cuando debe relegarse a un segundo plano. Precisamente conocer esto de antemano es lo que nos permite ser exitosos en la mayoría de situaciones, y de nuevo potenciar todo lo posible el aprovechamiento de las intervenciones. Debemos ser conscientes de nuestras limitaciones como fisioterapeutas, y de esta forma precisamente aprovechar al máximo nuestro poder.  En el corto plazo, la modificación de síntomas especialmente, y en el largo plazo producir adaptaciones que nos permita el óptimo funcionamiento del Sistema del Movimiento. Soy consciente de la simplificación extrema que estoy haciendo, ya que pretendo esquematizar al máximo mi argumento en esto.

Como podéis intuir a estas alturas, una intervención basada en el «mal no te va a hacer» será en pocos casos exitosa, y si el fisioterapeuta se cree este papel podrá resultar en completamente desastrosa. Intervenciones basadas en el hacer pasar al paciente por consulta sin objetivos claros seguramente va a llevar a la catástrofe. Esto es así por dos cosas:

  1. Derivación incorrecta de pacientes en los que la fisioterapia ya ha exprimido al máximo sus posibilidades y no conviene cronificar en consulta
  2. Actuación del fisioterapeuta convencido de esto, que centrará sus acciones en a saber qué fines, ya que no hay objetivos, y mucho menos un plan

Me gustaría rematar la entrada aclarando que siempre que hago estas entradas intento en primer lugar hablarme a mí en voz alta para poder mejorar cada día. En segundo lugar, pretendo una reflexión del colectivo. En tercer lugar, si consigo que algún profesional ajeno al mundo fisioterápico pueda leer esto, seré tremendamente afortunado. En cuarto lugar, si algún paciente lee esto y consigue orientarlo en su proceso, este post habrá colmado sus expectativas.

Un abrazo y feliz lectura 🙂

Un pensamiento en “Fisioterapia como cajón de sastre

  1. Muy bien. Esto es poner sentido común a nuestro quehacer diario. Muchas gracias por tu compromiso con la profesión y tus enseñanzas.

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